
La nutrición cumple un rol fundamental en el desarrollo
físico, emocional y cognitivo de niños, niñas y
adolescentes. Una alimentación adecuada no solo
favorece el crecimiento y el sistema inmune, sino que
también impacta directamente en el funcionamiento
cerebral, la regulación del ánimo y la capacidad de
atención.
En el contexto de los trastornos psiquiátricos,
especialmente aquellos del espectro alimentario o
relacionados con el estado de ánimo, un abordaje
nutricional especializado permite apoyar los procesos
terapéuticos, prevenir complicaciones médicas y
favorecer una recuperación integral.
Desde nuestro equipo, entendemos la nutrición como un
pilar clínico esencial en la salud mental infantojuvenil,
trabajando de manera interdisciplinaria para acompañar
cada proceso con evidencia y sensibilidad.
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